¿Sabes por qué en Japón los niños obedecen sorprendentemente a sus padres y no se portan mal?

La crianza de los niños en Japón es un tema muy diferente a otras partes del mundo. Para ellos la enseñanza y entrenamiento, son fundamentales. La exposición de las emociones es algo que en este país está totalmente restringido, es por ello que los niños actúan de una manera determinada, una conducta que aprenden desde muy pequeños.


Estas son algunas de las características de la crianza de los padres de Japón

Dependencia en los niños

El vínculo madre e hijo, es algo que desde el nacimiento y durante toda la infancia se fortalece. La crianza de los padres japonés se caracteriza, pues ellos asumen la responsabilidad de sus hijos, desde su nacimiento hasta la adolescencia en sus diferentes tareas como bañarse, vestirse y muchas más. Muy contrario a lo que es enseñar a los niños a ser independientes.

Los castigos son totalmente evitados, pues las madres confían plenamente en el vínculo que tienen con sus hijos y creen que estos son suficientes para corregir su conducta, si es necesario.

Las madres japonesas con gran desempeño

Las responsables de la educación y de la carrera profesional de sus hijos, son las madres. De esta manera los niños japoneses aprenden a depender y a obedecer la orientación de sus padres.

Los padres no deben ir al cine o realizar algún viaje de fin de semana, sin sus pequeños; por otra parte, las madres deben ser muy cautelosas a la hora de elegir la comida o actividades relacionadas con sus hijos.

Enseñar empatía es fundamental

Un aspecto que es primordial en la crianza de los hijos y de vital importancia en la cultura japonesa, es la empatía. Allí es importante que los niños aprendan a comprender el impacto que tienen sus acciones en los demás y por eso deben saber mantener la armonía y tranquilidad del grupo.

Los niños aprenden por medio de sus madres lo que sus acciones pueden afectar los sentimientos de los demás. Muy diferente a lo que sucede en las culturas occidentales, donde generalmente, por medio del castigo se les exigen a los hijos, el cumplimiento de sus órdenes.

Los padres transmiten sus valores a sus hijos

La orientación y guía de los padres está presente en la vida de los hijos, hasta que los niños aprenden a establecer por sí solos las rutinas y patrones de comportamiento.

Los padres japoneses establecen reglas y no creen en los castigos; para los padres occidentales es importante que sus hijos cumplas normas y de ser necesario imponen castigos.

Obediencia y cooperación un buen equipo

La cooperación y armonía es algo que, desde niños, los japoneses aprenden; pues se integran a grupos, los cuales hacen de agentes normativos y obligan indirectamente que las normas se cumplan, y los niños aprenden a obedecer y seguir el comportamiento adecuado.

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