Esta madre observó siempre a la enfermera quien creía que pasaba desapercibida, finalmente no se pudo quedar callada

Hoy en día existe una enfermedad que al parecer está de moda, el cáncer. Esta patología les arrebata la vida a miles de personas; sin duda alguna es una situación terrible y peor aun cuando se trata de niños, ellos son tan indefensos, apenas empiezan a vivir y deber enfrentarse a esta dura batalla.


Sophia es una pequeña que, como muchos niños en este mundo, ha sido una gran luchadora dueña de una historia interesante que toca nuestro corazón. Esta pequeña enfermo, sus padres pensaron que era una simple alergia que comprometía su respiración, por ello la llevaron al médico, el cual pensó que se trataba de asma.

Un diagnóstico equivoco, pues debieron hacer otras pruebas para encontrar la causa que aquejaba a la pequeña Sophia. Estando en casa la niña de pronto dejó de respirar y la tuvieron que llevar de emergencia al hospital, al llegar allí y realizarle algunos otros exámenes, la noticia que estos padres recibieron, fue la peor, ese día todo se pintó de gris.

Sophia tenía cáncer, una enfermedad de la cual todos sentimos temor. Desde ese momento la niña empezó una gran odisea, tratamientos y quimioterapias fueron necesarios, pero a pesar de todos los cuidados, la enfermedad no vaciló y se esparció por todo su pequeño cuerpo.

Una lucha que emprendieron Jonathan y Shelby, junto a su pequeña Sophia. Desde este momento crearon una página la cual llamaron: Sophie The Brave, para que todos sus familiares y amigos estuvieran al tanto de la salud de la pequeña, en poco tiempo ya ha superado los 15000 seguidores, pues mucha gente quiere conocer la situación de la niña.

En esta página ellos hacen referencia y recalcan la labor de las enfermeras y del personal sanitario, han escrito unas palabras hermosas que hacen honor a estos profesionales; quienes diariamente entregan todo sus tiempo, dedicación, cuidados y amor, a sus pacientes, todo para brindarles lo mejor de ellos y aliviar un poco su día a día.

Ellos reconocen la labor tan eficiente de las enfermeras, su carisma e incondicionalidad; ese corazón abierto que tienen para dar amor y esas manos que están dispuestas a dar una caricia, un abrazo y quienes, con sabias palabras; saber motivar, entusiasmar y ayudar. Realmente es una misión valiosa y con gran valor, pues son su compañía y cuidados, punto clave en la recuperación y contención de cada uno de sus pacientes.

Una gran noticia estos padres han recibido, Sophia ya está libre, está completamente sana.

A esta pequeña solo le esperan cosas buenas, ya ha superado una prueba muy difícil y hoy victoriosa es el ejemplo, para que otros pacientes de cáncer, crean que, si es posible sanarse, se aferren a la vida y vivan intensamente cada día.

Desde aquí, un agradecimiento enorme a todos esos héroes anónimos que diariamente les entregan su corazón a los enfermos. “Doctores, enfermeras y personal sanitario, gracias mil”.