4 formas en las que estás dañando tus ojos sin saberlo

Hay dos tipos de personas que usan lentes. Las que conocen sus ojos y llevan toda su vida cuidándolos, que conocen el promedio de vida de sus anteojos y saben el cuidado que deben darles… Y las que después de años de una vista envidiable, tuvieron que comenzar a usarlos, y que el simple hecho de tenerlos los hace pensar que son personas distintas.

No importa cuál de las dos seas, seguramente en algunas ocasiones has pasado más tiempo del recomendado sin tus lentes, entregándote al azar de tu vista y sufriendo las consecuencias de ver borroso o tener que forzarla para entender lo que estás leyendo. Para muchos no pasa nada, pero cuando tus ojos se acostumbran a tus lentes, si no los usas en momentos prácticos, las consecuencias pueden ser peor de lo que imaginas. De estas formas puedes estar dañando tus ojos sin saberlo.

 

No usar tus anteojos al manejar

manejar

 

Al manejar, el 90 % de nuestras reacciones y habilidades dependen de la vista. Es obvio que el sentido de la vista es el más importante en esta tarea, pero muchos creen que manejar es algo que puedes hacer aún con vista cansada o borrosa. Si el 90 % de nuestra habilidad viene de los ojos, no podemos desperdiciar valiosos momentos viendo un letrero que al estar borroso nos roba segundos de reacción. Y basta recordar que al manejar a más de 100 km/h un segundo es la diferencia entre la vida y la muerte.

 

No usando lentes cuando eres niño

mirando pantalla

La infancia es un momento difícil para ser distinto a los demás y los niños pueden llegar a ser crueles con quienes son distintos, pero si tu hijo necesita usar lentes desde la infancia, es importante que no se los quite cuando está estudiando. A largo plazo esto puede provocar que su vista no se desarrolle de forma correcta y su visión se vea afectada por el resto de su vida.

 

Forzando tu vista si tienes miopía

cerca

La miopía es es un defecto de refracción del ojo. La gente con miopía tiene dificultades para enfocar los objetos lejanos, y unos lentes pueden ser de gran ayuda, pero si no los usas y sigues forzando tu vista todos los días, lo más probable es que termines con ambiliopía, mejor conocida como ojo vago.

 

Forzando tu vista si tienes hipermetropía

leer

Al contrario de la miopía, esta condición causa problemas para enfocar lo que se encuentra cerca. La gente que no usa lentes y sufre de hipermetropía suele tener fuertes dolores de cabeza, pero también pueden estudiar menos y rehusarse a leer por la fatiga que eso les provoca al forzar la vista para entender las palabras.

 

Nuestros cuerpos son máquinas grandiosas, pero siempre serán imperfectas y la vista es un sentido esencial para la vida de millones. Lo mejor es siempre cuidarla y sobre todo apoyarla de la mejor manera, evitando cansarla y forzarla hasta que los daños sean irreversibles.

¿Estás haciéndole algo de esto a tu vista? ¡Es hora de cuidarla un poco más!